El esperado fichaje de Miguel Ángel Borja por Cruz Azul terminó convertido en un nuevo capítulo fallido del mercado de pases del Clausura 2026. Pese a que el delantero colombiano ya se encontraba en territorio mexicano con la intención de cerrar su incorporación, las negociaciones se rompieron de manera definitiva en las últimas horas y el atacante no vestirá la camiseta celeste.
Borja era una de las grandes prioridades de la directiva cementera para reforzar su frente de ataque. Su nombre había tomado fuerza por su experiencia internacional, su recorrido en clubes de peso y sus antecedentes goleadores tanto a nivel de clubes como con la Selección Colombia. Sin embargo, cuando todo parecía encaminado, la operación se vino abajo.
De acuerdo con medios mexicanos, el principal detonante fue el desgaste provocado por la falta de avances administrativos y la incertidumbre en torno a su registro como jugador. Esa situación terminó por colmar la paciencia del atacante, quien decidió retirarse de la negociación y comenzar a analizar otras opciones fuera del fútbol mexicano.
A esos inconvenientes se sumaron ajustes de último momento en las condiciones contractuales. Las modificaciones respecto a lo que inicialmente se había acordado generaron un quiebre en la confianza entre ambas partes, un factor que terminó por frustrar definitivamente el fichaje.
El delantero colombiano, de 32 años, viene de quedar libre tras su paso por River Plate. La institución millonaria le comunicó, una vez finalizado su contrato, que no sería tenido en cuenta para la temporada 2026, por lo que Borja empezó a buscar un nuevo destino para continuar su carrera.
Con pasado reciente en la Selección Colombia y recordado por sus goles tanto en el combinado nacional como en clubes como River y en etapas anteriores en el fútbol mexicano, Borja vuelve ahora al mercado como agente libre. Mientras tanto, Cruz Azul deberá reactivar su plan B para reforzar su ataque, luego de ver escaparse a uno de los nombres que más ilusión había generado entre sus hinchas.

















