La Fórmula 1 abrió su primera jornada de pruebas en Bahréin en medio de críticas por el rendimiento de los nuevos monoplazas y la ausencia de Max Verstappen en pista.
George Russell marcó el mejor tiempo del día, mientras Aston Martin sufrió problemas y crecen las dudas sobre el nuevo concepto de motor turbo híbrido.
Russell lidera los tiempos en el arranque
La Fórmula 1 puso en marcha su calendario de test de pretemporada en el Circuito Internacional de Bahréin, escenario habitual de estas jornadas por sus condiciones climáticas estables y su combinación de rectas largas y curvas técnicas. La sesión estuvo marcada por la expectativa en torno a los nuevos desarrollos aerodinámicos y mecánicos, especialmente tras los ajustes reglamentarios impulsados por la FIA.
Sin la presencia en pista del tricampeón del mundo Max Verstappen durante la jornada inicial, la atención se centró en el rendimiento de otros equipos punteros. El más rápido del día fue George Russell, quien al volante de su Mercedes-AMG Petronas Formula One Team detuvo el cronómetro en 1:33.459, confirmando buenas sensaciones en el arranque del trabajo en pista.
Muy cerca quedó el australiano Oscar Piastri con su monoplaza de McLaren F1 Team (1:33.469), mientras que el tercer mejor registro fue para el monegasco Charles Leclerc a bordo del Ferrari de la escudería Scuderia Ferrari, con 1:33.739. La paridad en las primeras posiciones anticipa una temporada que podría arrancar con márgenes muy estrechos.
Problemas en Aston Martin y la reacción de Alonso
No todo fue positivo en el paddock. La escudería Aston Martin Aramco Formula One Team vivió una jornada complicada después de que el monoplaza de Fernando Alonso tuviera que ingresar a boxes tras apenas 28 vueltas. El inconveniente técnico le hizo perder buena parte del tiempo programado para pruebas aerodinámicas y simulaciones de carrera.
El piloto español, sin embargo, mantuvo un discurso prudente y optimista respecto al panorama general. “Sin duda, todo se puede arreglar, a corto y medio plazo. No creo que haya nada imposible, pero tenemos que esperar y ver. Podemos hacerlo antes de Australia. Hay muchas cosas que arreglar en los próximos dos días y medio”, declaró Alonso ante los medios desplazados al circuito.
Sus palabras reflejan la filosofía habitual de la pretemporada: identificar fallos temprano para llegar en mejores condiciones al primer Gran Premio del calendario, que tradicionalmente abre el campeonato en territorio australiano.
Debate por el nuevo motor y críticas de la afición
Más allá de los tiempos en la tabla, una de las imágenes que más llamó la atención fue la salida inicial de los coches en pista. Varios aficionados y analistas señalaron que la velocidad punta parecía inferior a la de temporadas anteriores, lo que reavivó el debate sobre el rendimiento del nuevo paquete técnico aprobado por la FIA.
La categoría mantiene su apuesta por los motores turbo híbridos, considerados clave en la transición hacia tecnologías más sostenibles y eficientes. Sin embargo, algunos sectores ya especulan con que la actual evolución podría no estar ofreciendo el impacto esperado en términos de espectáculo y prestaciones puras.
Desde la organización insisten en que las pruebas de Bahréin son apenas el primer paso en el desarrollo anual de los monoplazas y que los equipos aún trabajan en configuraciones básicas de puesta a punto. En este contexto, los registros de velocidad y rendimiento pueden variar considerablemente de aquí al inicio oficial del campeonato.
Con Russell liderando la tabla, McLaren y Ferrari mostrando solidez y Aston Martin buscando soluciones, la Fórmula 1 arranca una temporada rodeada de expectativas. Las próximas jornadas de test serán determinantes para aclarar si las críticas al nuevo concepto técnico se mantienen o si, por el contrario, los equipos logran exprimir al máximo el potencial de sus máquinas antes de que se apaguen definitivamente los semáforos.



















