El Atanasio Girardot entra en una nueva etapa con un ambicioso plan de modernización que busca ampliar su capacidad, mejorar la experiencia de los hinchas y convertirlo en uno de los escenarios deportivos más modernos de Colombia. El proyecto, liderado por la Alcaldía de Medellín, contempla una inversión pública histórica y un rediseño integral del estadio y su entorno urbano.
El Atanasio Girardot se prepara para vivir la intervención más grande de su historia. La administración distrital de Medellín, encabezada por el alcalde Federico Gutiérrez, presentó un plan de remodelación que promete cambiar por completo la imagen del tradicional escenario deportivo. La propuesta no solo busca aumentar su capacidad, sino también actualizar sus instalaciones para responder a las exigencias del fútbol moderno y de los eventos masivos que cada vez son más comunes en la ciudad.
Según la información oficial, la inversión superará los COP 750.000 millones y será financiada en su totalidad con recursos públicos. El proyecto contempla pasar de un aforo cercano a los 44.000 asistentes a un máximo de 60.000 espectadores mediante la construcción de un tercer nivel de graderías, lo que convertiría al estadio en uno de los más grandes del país.
Un nuevo diseño para un estadio histórico
La remodelación no se limitará a aumentar la capacidad. Uno de los cambios más destacados será la instalación de una cubierta integral que protegerá todas las tribunas del sol y la lluvia, reemplazando la estructura actual que cubre únicamente una parte del escenario. Esta nueva cubierta superaría los 31.000 metros cuadrados, mejorando significativamente la experiencia para los asistentes y permitiendo nuevos efectos visuales y tecnológicos durante los eventos.
Además, el proyecto incluye la renovación de camerinos, cabinas de prensa, zonas comerciales y baños, así como la mejora de accesos y rutas de movilidad dentro del estadio. El objetivo es que el recinto pueda albergar no solo partidos de fútbol, sino también conciertos y eventos internacionales con estándares más altos de comodidad y seguridad.
Impacto urbano y visión a futuro
Uno de los puntos más relevantes del plan es la transformación del espacio público alrededor del estadio. Se intervendrán aproximadamente 40.000 metros cuadrados con nuevas zonas peatonales, áreas de encuentro y mejor conectividad dentro de la Unidad Deportiva. Esta intervención busca integrar el estadio con la dinámica urbana y convertirlo en un punto de encuentro activo durante todo el año.
Las autoridades también han señalado que la obra generará empleo y dinamizará la economía local durante su ejecución. Aunque las fechas definitivas dependen de procesos de licitación y estudios técnicos, se espera que las obras comiencen tras las etapas administrativas previstas para 2026, con una entrega proyectada hacia finales de 2027.
Lo que significa para el fútbol colombiano
El estadio es la casa de equipos históricos como Atlético Nacional y Independiente Medellín, por lo que su modernización representa un cambio importante para el fútbol profesional colombiano. Un recinto más amplio y actualizado permitiría recibir partidos internacionales de mayor nivel y consolidar a Medellín como una ciudad clave en la organización de eventos deportivos y culturales.
El proyecto también apunta a fortalecer el legado del complejo deportivo administrado por entidades como el Inder Medellín, buscando equilibrar tradición y modernidad en un escenario que ha sido símbolo del deporte antioqueño durante décadas.
Un estadio que busca reinventarse
Aunque todavía faltan etapas técnicas y administrativas, el anuncio ha generado expectativa entre aficionados y expertos en infraestructura deportiva. La transformación proyectada busca responder a las necesidades actuales del espectáculo deportivo, donde la comodidad del espectador, la tecnología y la sostenibilidad tienen un papel central.
El Atanasio Girardot no solo conservará su carácter histórico, sino que aspira a convertirse en un referente regional. Si el plan se ejecuta como está previsto, Medellín podría contar con un escenario renovado que combine tradición futbolera con estándares internacionales, marcando un antes y un después en la historia del deporte colombiano.



















