Boca Juniors inicia el martes en Chile el camino para romper su mala racha en Copa Libertadores, un torneo que se le resiste desde hace dos décadas y que dominan ahora con puño de hierro los equipos brasileños.
En su retorno a las rondas definitivas de la principal competición de clubes de América, tras ausentarse desde la final de 2023 que perdió con Fluminense, el primer escollo para conseguir su séptima corona será la Universidad Católica.
El Xeneize enfrentará a los chilenos a las 20H30 horas (00H30 GMT) en el estadio Claro Arena en Santiago, por la primera fecha del Grupo D.
El club argentino está a una sola estrella de igualar a Independiente de Avellaneda como el máximo ganador de la competición. Pero el trofeo se le resiste desde que se alzó con la gloria de la mano del legendario mediocampista Juan Román Riquelme en 2007.
Volver a ser el mejor equipo de América no será fácil. Aunque cuenta con figuras de renombre, como Edison Cavani, Leandro Paredes o Ander Herrera, el equipo todavía no se consolida.
Paredes es el emblema actual, tras los problemas físicos que han diezmado al delantero uruguayo y al volante español.
Sentado en la silla presidencial de la popular institución de Buenos Aires, Riquelme ha sido cuestionado por la ausencia de contrataciones de impacto para el retorno de los suyos a la Libertadores.
Años turbulentos
Boca estuvo ausente en las últimas dos Libertadores y en el torneo local ha tenido un camino irregular. La continuidad de su entrenador, Claudio Úbeda, ha estado varias veces en duda por los malos resultados.
Aunque la grandeza de Boca Juniors no está en duda, está cada vez más lejos de ser el club más poderoso del continente, una imagen que grabó particularmente a principio de siglo durante la era del DT Carlos Bianchi.
Lleva sin ser campeón desde 2022 en su propia liga. En el actual torneo es tercero en la Zona A del Apertura, a dos puntos del líder Vélez Sarsfield.
En la Libertadores tendrá que sortear el poderío económico del Brasileirão. Hasta siete clubes brasileños tienen plantillas más costosas que Boca, cuyo valor es de unos 104 millones de dólares, según el sitio Transfermarkt.
Gigantes como el Palmeiras o Flamengo duplican el valor del Xeneize, con 256 millones y 252 millones, respectivamente.
Pese al dominio de los brasileños, que ganaron las últimas siete ediciones de la Libertadores, el equipo azul y oro no se achica.
“Boca tiene que ganar en todas las competencias en las que juega. Tengo compañeros con una jerarquía tremenda”, dijo el delantero paraguayo Adam Bareiro antes del debut copero.
Historial favorable
El historial entre Boca Juniors y la Universidad Católica es favorable para los argentinos.
De los ocho duelos oficiales que disputaron, Boca ganó seis. En su último partido, en la vuelta de las semifinales de la Copa Sudamericana 2005, los argentinos superaron 1-0 en Chile a los cruzados para meterse en la final.
“Boca es un equipo grande, con mucha convocatoria, siempre protagonista (…) pero estamos preparados como para afrontar este tipo de compromisos”, anticipó el técnico de la U. Católica, Daniel Garnero.
El duelo se calentó en la previa por la negativa inicial del club chileno de recibir a la hinchada visitante. La decisión se revirtió tras un reclamo de la Conmebol.
Al menos 2.000 fanáticos xeneizes viajarán a Chile. Hay un historial reciente de enfrentamientos entre hinchadas chilenas y argentinas. Y un canto de parte de la parcial visitante causó preocupación: “Nos vamos para Chile y a todos los chilenos los vamos a matar”.