La Selección Española vivió un estreno amargo en el Mundial 2026 al empatar sin goles ante Cabo Verde. Lo que se esperaba como un trámite accesible frente a un rival debutante terminó convertido en un tropiezo que genera inquietud de cara al resto de la fase de grupos. El equipo dirigido por Luis de la Fuente mostró una versión gris, con circulación lenta, escasa profundidad y una preocupante falta de eficacia en el área rival.
Un primer tiempo de dominio sin premio
España controló la posesión desde el inicio, pero no logró transformar su superioridad en goles. La ocasión más clara llegó con un cabezazo de Cucurella que dejó a Ferran Torres frente al arco, aunque su remate se estrelló en el larguero. También Oyarzabal y Laporte dispusieron de oportunidades, pero el portero Vozinha respondió con seguridad.
El equipo acumuló imprecisiones poco habituales, como las pérdidas de balón de Rodri en zonas comprometidas. La presión alta tampoco dio frutos ante un Cabo Verde bien plantado, que apostó por un bloque bajo y contragolpes rápidos para incomodar a la defensa española.
Lamine Yamal, la carta de la segunda parte
En la reanudación, las imprecisiones continuaron y la ansiedad se apoderó del juego español. De la Fuente buscó soluciones en el minuto 69 con la entrada de Lamine Yamal y Merino, en sustitución de Gavi y Fabián Ruiz. Una vez más, la responsabilidad recayó en el joven talento del Barcelona, llamado a desatascar partidos complicados.
Pese al empuje final y los ingresos de Dani Olmo y Nico Williams, España no logró perforar la meta rival. Los Tiburones Azules celebraron el empate como una victoria histórica en su debut absoluto en una Copa del Mundo, mientras la Roja se marchó con sensación de frustración.
Datos que reflejan la frustración española
Las estadísticas evidencian la superioridad territorial de España: 74,2% de posesión, 801 pases completados frente a los 279 de Cabo Verde, 27 remates totales con 2,29 xG. Sin embargo, solo 7 disparos fueron a portería, reflejando la falta de pegada y la incapacidad de transformar el dominio en goles.
Cabo Verde, por su parte, mostró gran solidez defensiva y aprovechó las dudas rivales. El empate deja a ambos equipos con un punto en el Grupo H, a la espera de los duelos ante Uruguay y Arabia Saudita, que se perfilan como decisivos para la clasificación.
Dudas que persisten en la Roja
Este resultado obliga a España a replantear su enfoque en los próximos encuentros. La campeona de Europa no puede permitirse más tropiezos si quiere avanzar con solvencia hacia las fases finales del Mundial 2026. La falta de fluidez en ataque y las imprecisiones en salida de balón son aspectos que Luis de la Fuente deberá corregir rápidamente.
El Mundial apenas comienza, pero este empate ya sirve como aviso: en un torneo de esta magnitud, incluso los favoritos deben sudar cada punto. La afición española espera una reacción inmediata para recuperar la confianza en un equipo que combina talento joven con experiencia, pero que necesita mostrar contundencia para aspirar a lo más alto.