El pasado 2 de diciembre de 2025, el Ministerio del Deporte envió una comunicación oficial al Deportivo Pereira en la que suspende temporalmente su reconocimiento deportivo. Esta medida se basa en la Ley 1445 de 2011, que permite sancionar a los clubes que incumplen obligaciones laborales y tributarias.
Deudas laborales y fiscales: el origen de la crisis
El club arrastra retrasos en el pago de salarios a jugadores, cuerpo técnico y empleados administrativos, además de millonarias deudas con la DIAN. Estos incumplimientos activaron automáticamente el proceso sancionatorio que hoy tiene al Matecaña contra las cuerdas.
Solo 10 días para salvar al equipo
El Ministerio otorgó un plazo de 10 días hábiles para que la directiva regularice281 regularice la situación. Si no se presentan los paz y salvo laborales y fiscales, el reconocimiento deportivo será revocado de forma definitiva, lo que implicaría la desaparición de la persona jurídica y la pérdida de la categoría en la Liga BetPlay.
El fantasma del Cúcuta Deportivo vuelve a aparecer
El precedente más cercano es el del Cúcuta Deportivo en 2020, que tras la revocatoria del reconocimiento deportivo tuvo que refundarse y comenzar desde la tercera división. Los hinchas del Pereira temen que su equipo corra la misma suerte.
Proceso de venta en riesgo total
Precisamente cuando el club estaba en plena negociación para ser vendido a nuevos inversionistas, llega esta noticia que frena todo el proceso. Alejandro Pino Calad, periodista y analista, lo resumió en redes: “Suspendido el reconocimiento deportivo del Pereira… administrativamente esto es muy grave en el actual proceso de venta”.
¿Qué sigue para el Matecaña?
El fútbol colombiano está pendiente de los próximos movimientos. La directiva actual, los posibles nuevos dueños y hasta la Dimayor deberán actuar con rapidez si quieren evitar que uno de los equipos históricos de Colombia desaparezca del mapa profesional. Los aficionados, mientras tanto, viven horas de incertidumbre y angustia. El reloj corre y el futuro del Deportivo Pereira pende de un hilo.

















