En un 14 de febrero de 2026 cargado de romanticismo futbolístico, el conjunto blanco dirigido por Álvaro Arbeloa regaló a su afición una actuación vibrante que combinó efectividad, reconciliación con el Bernabéu y un mensaje claro: el equipo tiene profundidad y carácter para ganar sin depender exclusivamente de sus grandes estrellas. Sin Kylian Mbappé, reservado para el importante duelo de Champions League ante el Benfica en Lisboa, los madridistas demostraron que hay vida sin el francés y que figuras como Vinicius Junior y Gonzalo García pueden asumir el protagonismo con creces.
Una Actuación Estelar De Vinicius Junior
El brasileño Vinicius Junior se convirtió en el rey indiscutible de la jornada al provocar y transformar dos penaltis que sellaron la goleada. En el minuto 24, convirtió el 2-1 tras una acción polémica sobre Jon Aramburu, y ya en el 47′ cerró el marcador con otro penalti tras una jugada magistral por la banda. Su capacidad para generar peligro constante torturó a la defensa donostiarra y recordó su mejor versión, siendo causa y consecuencia de las jugadas más determinantes del encuentro.
Gonzalo García, El ‘9’ Alternativo Que Brilla
El joven delantero Gonzalo García abrió el marcador apenas a los 4 minutos con un remate instintivo tras un centro preciso de Trent Alexander-Arnold, quien debutó con nota alta en labores ofensivas. Este tanto tempranero marcó el tono del partido y confirmó que el Real Madrid cuenta con recambios de calidad. Gonzalo acumula ya 11 goles en sus apariciones intermitentes, demostrando que merece más minutos y que el banquillo blanco tiene soluciones reales.
Federico Valverde, El Golazo Desde Fuera Del Área
Antes del descanso, Federico Valverde amplió la ventaja con un disparo ajustado a la escuadra en el minuto 30, firmando el 3-1. Su calidad técnica y llegada desde segunda línea fueron clave en un partido donde el Madrid aprovechó balones largos al espacio, impulsados por Eduardo Camavinga, para explotar las debilidades en el repliegue de la Real Sociedad.
La Real Sociedad, Afectada Por Su Calendario Exigente
El equipo txuri-urdin, entrenado por Pellegrino Matarazzo, llegó mermado tras una dura eliminatoria de Copa ante el Athletic Bilbao en San Mamés. Esta fatiga se notó en defensa y ataque, permitiendo al Madrid generar múltiples ocasiones. Mikel Oyarzabal recortó distancias de penalti en el 20′, pero fue un espejismo en un encuentro donde la Real ni defendió con solidez ni atacó con peligro.
Reconciliación Con La Afición Y Liderato Asegurado
Con esta octava victoria consecutiva en LaLiga, el Real Madrid alcanzó los 60 puntos tras 24 jornadas (19 victorias, 3 empates y 2 derrotas), asegurando al menos 48 horas en lo más alto de la tabla, por delante del Barcelona con 58. La afición, que pasó de momentos de tensión por errores puntuales (como los de Dean Huijsen) a la euforia total, celebró una noche donde el equipo demostró unión y fuerza de cara al tramo decisivo de la temporada.
Trent Alexander-Arnold apareció como pasador elite, Antonio Rüdiger reforzó la zaga y el grupo mostró que prioriza resultados antes que un juego perfecto. En un San Valentín especial, el Real Madrid demostró que el amor verdadero en el fútbol se construye con goles, garra y victorias que enamoran.



















