Tuvo que llegar un penal tardío para que el gran favorito noqueara al maestro de la defensa. Pero Francia pudo derrumbar 1-0 a Paraguay este sábado en Filadelfia y avanzar a cuartos de final del Mundial, donde le espera Marruecos.
Kylian Mbappé, sin dar tregua a su romance con el gol, ni a la cacería de Lionel Messi, explotó en mil pedazos el cerrojo albirrojo con un solitario tanto de penal en el minuto 70.
Su séptima anotación, que lo iguala con el astro argentino en la artillería de Norteamérica 2026, permitió que los grandes candidatos al cetro se citen con los Leones del Atlas el jueves en Foxborough, cerca de Boston, por el pase a la semifinal.
Los marroquíes, que vencieron más temprano al coanfitrión Canadá (3-0), cayeron ante los Bleus en semis de Catar 2022, en la mejor participación de un equipo africano en una Copa del Mundo.
El Paraguay que dirige Gustavo Alfaro, quien puso en duda su continuidad tras la eliminación, vendió cara su derrota en su regreso a la cita máxima del fútbol, tras 16 años de ausencia.
Demostró también que haber eliminado a Alemania en dieciseisavos no fue casualidad, aunque echó en falta ambición ofensiva.
“Francia nunca encontró las respuestas y desde una acción individual, en un penal de VAR, pueden encontrar la diferencia que en el fútbol no habían encontrado”, dijo el entrenador argentino.
“Adentro de la cancha peleamos como leones y defendemos lo que creemos que es nuestro”, agregó, en defensa de un estilo futbolístico criticado por defensivo y brusco.
Llevar al extremo
Los guaraníes amagaron con repetir la jornada épica de la fase anterior frente a los 68.324 asistentes al estadio de Filadelfia, considerada la cuna de la independencia de Estados Unidos, lograda hace exactamente 250 años.
La contienda estuvo precedida de una ceremonia artística para conmemorar la gesta. El show finalizó con una explosión de humo azul, blanco y rojo, los colores de la bandera estadounidense pero también de la francesa y la paraguaya.
La igualdad de colores exhibida en el techo del Lincoln Financial Field, abrasado por una temperatura de 37 °C, se trasladó al campo, donde los albirrojos sintieron el arropo de miles de compatriotas.
Alfaro logró desarmar al feroz tridente ofensivo de Mbappé-Olise-Dembélé, autores de once de los quince goles de los Bleus en Norteamérica.
El atacante restante, Bradley Barcola, también fue engullido por una zaga que actúa como un solo cuerpo y que incluso amagó con herir al contragolpe, aunque sus intentos se estrellaron con el imperial Dayot Upamecano.
Fuerte y veloz, el central galo evitó que la joya paraguaya, Julio Enciso, se aproximara a Mike Maignan, un mero espectador en la casa de los Philadelphia Eagles de la NFL, cuyas sombras al menos lo protegieron del sol irreductible.
Doué explota la muralla
Con las tres fieras de ataque encadenadas, los mediocampistas Adrien Rabiot y Manu Koné, reemplazo de última hora del lesionado Aurélien Tchouaméni, asumieron la labor de perturbar al portero Orlando Gill.
El héroe paraguayo en los penales ante Alemania fue realmente exigido apenas entrado el segundo tiempo (55′), con un disparo lejano de Koné que envió al córner.
Los franceses tuvieron poca pólvora para tanta posesión (76%) y reclamaron el juego físico albirrojo, pero encontraron recompensa en el ingreso de Désiré Doué por Barcola a la hora de juego.
“La forma en que jugamos hoy demuestra que no somos solo un equipo que sabe jugar al ataque. Si tenemos que ensuciarnos las manos, nos las ensuciamos”, afirmó Mbappé.
Poco después de pisar tierra, el extremo del PSG sacudió el césped al eludir a tres rivales y ser derrumbado por el volante Diego Gómez dentro del área.
El partido siguió su curso hasta que el árbitro recibió el llamado del VAR, revisó la jugada y decretó el penal.
Mbappé, que a lo largo de la contienda tuvo encontrones con los sudamericanos, despistó a Gill y cantó su decimonoveno tanto mundialista, uno menos que el récord de Messi.
Pudo ampliar luego la cuenta (90+6′) con un doble remate que hizo lucir al guardameta, gran postal de un Paraguay que regresa a casa con el orgullo intacto.
“Nos vamos con la frente alta, Paraguay lo dejó todo”, dijo Gill.