En una noche inolvidable disputada en Sevilla, la Real Sociedad logró su cuarta Copa del Rey al imponerse al Atlético de Madrid por 2-2 en el tiempo reglamentario y 4-3 en la tanda de penaltis. El partido, lleno de intensidad y alternativas, tuvo en el guardameta txuri-urdin Marrero a su figura indiscutible, un portero que con sus guantes decidió el destino del título.
Un arranque histórico que sorprendió al Atlético
Apenas 13 segundos después del pitido inicial, la Real Sociedad ya celebraba el gol más temprano en la historia de las finales de la Copa del Rey. Barrenetxea aprovechó una serie de errores en la zaga rojiblanca: Nahuel, Giuliano y Ruggeri fallaron en defensa. Guedes colocó un centro preciso que el delantero remató a placer. El Atlético de Madrid se vio obligado a remar contra corriente desde el primer minuto, mientras el técnico Matarazzo sonreía al ver que las cuentas le favorecían con un 0-1 tan prematuro.
La reacción del Atlético y el empate de Lookman
Los colchoneros no se rindieron y volcaron su juego hacia el ataque. Fue Griezmann, el ex jugador txuri-urdin, quien apareció para cambiar el rumbo: un centro preciso permitió que Lookman definiera con un potente zurdazo al fondo de la red en el minuto 17. El empate 1-1 devolvió la esperanza al Atlético, pero la Real mantuvo su solidez.
El penalti antes del descanso que volvió a poner en ventaja a la Real Sociedad
Antes del entretiempo, un error grave del Atlético permitió a la Real recuperar la ventaja. Tras una falta lateral sacada rápidamente por Soler, Guedes atravesó la defensa y se plantó ante Musso, que cometió penalti. Oyarzabal no falló desde los once metros y colocó el 2-1 en el marcador.
La magia de Julián Álvarez y el 2-2 que forzó la prórroga
En la segunda mitad, el Atlético dominó pero sin generar ocasiones claras. Todo cambió en el minuto 82 con un momento de inspiración de Julián Álvarez: control orientado con el tacón y un zurdazo imparable que igualó el marcador en 2-2. El partido se fue a la prórroga.
Los penaltis y el héroe definitivo con guantes
En la tanda decisiva, Marrero se convirtió en el gran héroe. Detuvo los lanzamientos de Sorloth y Julián Álvarez, mientras Musso solo paró uno. Pablo Marín anotó el penalti definitivo, certificando el triunfo de la Real Sociedad por 4-3. La fiesta viajó a San Sebastián, donde miles de aficionados celebraron el cuarto título copero.
Un partido para el recuerdo que premió el esfuerzo
Más allá del resultado, el encuentro fue un homenaje al fútbol y al sacrificio. Matarazzo demostró su inteligencia táctica, mientras el Atlético luchó hasta el final con garra y corazón. Al final, la Real Sociedad se llevó el premio gracias a la inspiración de Marrero, el portero que vistió de héroe los guantes en la noche más importante del torneo.