Con una exhibición defensiva, los San Antonio Spurs de Victor Wembanyama aplastaron este miércoles 133-95 a los Minnesota Timberwolves para empatar 1-1 esta semifinal de la Conferencia Oeste de la NBA.
En el Este, los New York Knicks aprovecharon la baja de Joel Embiid para vencer 108-102 a los Philadelphia 76ers y avanzarse 2-0 en otra eliminatoria al mejor de siete partidos.
Si los Knicks son claros candidatos en su serie, los Spurs reestablecieron su favoritismo ante los Timberwolves después de ser sorprendidos en el primer asalto, el lunes, en su cancha.
El equipo texano, segundo sembrado del Oeste, recuperó la puntería y replicó la intensidad en defensa de los aguerridos Timberwolves, verdugos de los Nuggets de Nikola Jokic en primera ronda.
Wembanyama se zafó esta vez del férreo marcaje de su compatriota Rudy Gobert para lograr 19 puntos y 15 rebotes.
El prodigio francés colocó también 2 tapones, dos días después de batir el récord de bloqueos en un juego de playoffs con 12.
Con el gigante de 2,24 metros como ancla, los Spurs secaron el ataque de Minnesota hasta permitirles sólo 34 puntos anotados al descanso y forzarlos a cometer 22 pérdidas de balón.
“Es el tipo de reacción que espero de mí mismo y de mis compañeros, así que no me sorprende en absoluto”, declaró Wemby sobre la respuesta a la derrota del lunes.
“Hay algo de orgullo. Nos asaltaron en el primer partido, y nosotros queríamos arrollarlos en el segundo”, afirmó el Jugador Defensivo del Año.
Sin respuesta de Minnesota
Tim Duncan y Emanuel Ginóbili, leyendas de San Antonio, asistieron complacidos a la demostración de fuerza de unos Spurs que, ante el dominio que ya ejerce el joven Wembanyama, no quieren esperar más para competir por el anillo.
A los locales, sin embargo, les costó ajustar el tiro exterior al fallar sus seis primeros intentos de triple.
Fue el base De’Aaron Fox quien rompió la racha con un triple cerca del final del primer cuarto.
En el segundo periodo, Wembanyama convirtió su primer triple de la serie, tras fallar sus ocho intentos el lunes.
En un ataque muy coral, el joven Stephon Castle volvió a ser el máximo anotador con 21 puntos.
Los líderes de los Timberwolves, que ya caían por 24 al descanso, no mostraron ninguna capacidad de reacción y permitieron que su equipo llegara a estar 47 puntos abajo.
Anthony Edwards, recuperado a contrarreloj de una hiperextensión de rodilla, partió de nuevo desde el banco sumando 12 puntos en 24 minutos, mientras Julius Randle y Jaden McDaniels se quedaron en 12 cada uno.
Knicks aceleran ante Sixers
En el otro juego del miércoles, los Knicks encarrilaron su eliminatoria en un áspero duelo ante los Sixers que registró 25 cambios de liderato, la mayor cantidad en playoffs de los últimos 13 años.
Los neoyorquinos, con un Jalen Brunson otra vez decisivo con 26 puntos, se situaron a sólo dos victorias de regresar a la final del Este, en la que cayeron el año pasado con los Indiana Pacers.
Para los Sixers, que hospedarán el tercer juego el viernes, la remontada puede ser una misión casi imposible. Nunca levantaron un 2-0 en contra en sus 15 intentos anteriores.
Para romper los pronósticos necesitarán probablemente recuperar a Joel Embiid, que fue declarado baja pocas horas antes del salto inicial este miércoles por un esguince en el tobillo derecho y dolores de cadera.
Aún sin su líder, los Sixers plantaron una enorme batalla en el Madison Square Garden.
El veterano Paul George marcó el camino con 11 de los primeros 13 puntos de los Sixers y Tyrese Maxey tomó el testigo con 15 puntos en el segundo cuarto y un total de 26.
La extrema igualdad se prolongó hasta un apagón ofensivo de los Sixers en el último cuarto.
Jalen Brunson, salvador habitual de Knicks, anotó cinco puntos seguidos para lanar un parcial de 9-0 que daba la ventaja definitiva a los locales.
“El partido fue feo ofensivamente”, reconoció el entrenador de los Knicks, Mike Brown.
“Defendimos lo suficientemente bien como para ganar ese partido, especialmente en el último cuarto. Y jugamos una gran ofensiva, pero simplemente no metimos los tiros”, lamentó su homólogo de Philadelphia, Nick Nurse.