La Selección Colombia vive sus últimas horas en Bogotá antes de emprender el viaje rumbo al Mundial 2026 y el ambiente alrededor del equipo de Néstor Lorenzo ya tiene aroma de Copa del Mundo. Con los 26 jugadores concentrados, un último entrenamiento cargado de ajustes tácticos, miles de hinchas acompañando al plantel y la presentación especial de Morat, el duelo ante Costa Rica en El Campín se transformó en mucho más que un partido amistoso: será la despedida oficial ante la afición colombiana.
El equipo nacional cerró su preparación este domingo en el estadio de Techo, donde realizó la última práctica antes del compromiso programado para este lunes en Bogotá. La sesión sirvió para ultimar detalles futbolísticos, resolver dudas en la alineación y afinar aspectos tácticos que serán fundamentales en la cita mundialista.
Último entrenamiento de la Selección Colombia en Bogotá
La principal novedad de la jornada fue que Néstor Lorenzo pudo trabajar, finalmente, con los 26 convocados reunidos. Después de varios días marcados por llegadas escalonadas desde Europa, Sudamérica y otras ligas internacionales, el cuerpo técnico completó por primera vez el grupo completo.
Durante la práctica, el enfoque estuvo puesto en movimientos tácticos, automatismos ofensivos, trabajos defensivos y jugadas de pelota quieta. El entrenador argentino también aprovechó para probar variantes pensando tanto en el partido frente a Costa Rica como en el debut mundialista.
Sin embargo, hubo una ausencia que volvió a llamar la atención.
Jhon Córdoba, la única preocupación física de Colombia
Mientras el resto del grupo trabajó con normalidad, Jhon Córdoba volvió a realizar actividades diferenciadas y no entrenó a la par de sus compañeros.
El delantero continúa recuperándose de molestias físicas que arrastra desde días anteriores, situación que ha obligado al departamento médico y al cuerpo técnico a manejar cuidadosamente sus cargas. Aunque no existe una confirmación oficial sobre una lesión grave, su presencia en el partido ante Costa Rica sigue siendo una incógnita.
La decisión parece estar orientada a evitar riesgos innecesarios a pocos días del inicio de la Copa del Mundo, entendiendo la importancia del atacante dentro del esquema ofensivo de Lorenzo.
El banderazo que acercó a jugadores e hinchas
Una vez terminó la práctica en Techo, la concentración colombiana vivió uno de los momentos más emotivos de toda la preparación.
Cientos de aficionados se reunieron a las afueras del escenario deportivo para protagonizar el tradicional banderazo de despedida. Con camisetas amarillas, banderas, cánticos y humo tricolor, los seguidores acompañaron la salida de los jugadores.
El gesto más destacado llegó cuando gran parte del plantel decidió acercarse a los aficionados para firmar camisetas, tomarse fotografías y agradecer el respaldo recibido durante la concentración.
Figuras como Luis Díaz, James Rodríguez, David Ospina y otros referentes fueron algunos de los más buscados por los asistentes, que aprovecharon la oportunidad para despedir al equipo antes de su viaje internacional.
El episodio dejó imágenes que rápidamente se viralizaron en redes sociales y confirmó la conexión que existe actualmente entre la Selección Colombia y su hinchada.
Morat pondrá la música en la despedida mundialista
La jornada en El Campín no tendrá únicamente fútbol.
La banda bogotana Morat será la encargada del espectáculo musical previo al compromiso, formando parte del evento especial preparado para despedir a la selección antes de la Copa del Mundo.
La presentación está programada para iniciar antes del partido y se espera que miles de asistentes lleguen con anticipación para disfrutar del show.
La presencia del grupo musical convierte el evento en una experiencia mucho más amplia: una mezcla entre concierto, homenaje y despedida deportiva que busca generar un ambiente mundialista desde las tribunas.
Con apertura temprana de puertas y actividades adicionales alrededor del estadio, la organización espera una jornada cargada de emoción.
Costa Rica, el último examen antes del Mundial
En lo deportivo, Costa Rica aparece como la última prueba para medir el estado competitivo del equipo colombiano.
Más allá del resultado, el compromiso servirá para observar rendimientos individuales, probar variantes tácticas y terminar de definir algunas posiciones dentro del once titular.
También será una oportunidad para que jugadores que pelean minutos demuestren su nivel antes del inicio oficial del torneo.
La expectativa principal estará centrada en conocer la alineación escogida por Lorenzo, la situación física de Jhon Córdoba y el comportamiento colectivo del equipo en su despedida ante el público bogotano.
Una noche especial para la Selección Colombia
Todo apunta a que el encuentro frente a Costa Rica quedará marcado más por las emociones que por el marcador.
Bogotá se prepara para recibir una fiesta amarilla en El Campín, con tribunas llenas, música en vivo, un equipo ilusionado y una afición que vuelve a conectarse con una generación que despierta expectativas mundialistas.
La Selección Colombia afronta su último capítulo en casa antes de emprender el reto más importante de los últimos años. Y quiere hacerlo rodeada de su gente.


















